2009/10/12

La Adoración de la Madre Divina

Poema hau lagun on baten urtebetetze-oparia izan da. Hasi naizenean jainkozko amaren irudiak bilaka googleen ama birjinaren eta jainkosa hinduen irudi ederrak agertzen ziren. Gogokoa dut hinduen panteoia, jakintsua da, kreazioaren munduko elkar osagarriak diren bi indarrak islatzen dituzte, eta horrela jainko arrak "ezkonduta" daude, eta hortxe azaltzen zaizkigu: Vishnu-Lakhsmi, Shiva-Parvati, Rama-Sita etab. Hauek guztiek Bahá'u'lláh-Navváb bikotea gogorarazten didate.

Bahá'u'lláhk mundu honetan hiru emazte izan zituen, baina Navvab aukeratu zuen Jainkoaren mundu guztietan bere ezkontide izan zedin. Ezer gutxi dakigu emakume horri buruz, asko sufritu zuela, bai. Printzesa jaioa eta printzesa hezia; erbestaldia, miseria eta sufrimenduak nahiago izan zituen maite zuena utzi baino lehenago. Emakume historikoa eta heroikoa aldi berean, amatasunaren atxikimenduak gainditu behar izan zituena sufrimendu ikaragarrien bitartez, errezel guzti-guztiak erre arte.

Eta hortxe dirau, eta berarengana jotzen dugu, eta Jainkoak berak beraren bitartez gure bihotzetako beharrik minenak asetzen ditu. Berarentzako beraz poema hau.

Argazkian: Navváb eta Mihdi semearen hilobia
(Haifa, Karmel mendia)


Una inmovilidad sólida, absoluta, inexpresable,
Acompaña el puro autodescubrimiento del alma;
Un muro de paz la separa del mundo,
Un abismo de paz engulle los sentidos
Y vuelve irreal todo lo que la mente ha conocido,
Todo lo que los sentidos laboriosos quisieran seguir tejiendo
Prolongando una irrealidad imaginada.

El vasto silencio espiritual del Yo ocupa el Espacio;
Sólo queda lo Inconcebible,
Sólo el Sin-Nombre sin espacio ni tiempo:
Abolida es la molesta necesidad de la vida:
El pensamiento cae de nosotros, terminó la alegría y la tristeza;
El ego está muerto; somos liberados de la existencia y las preocupaciones,
Terminamos con el nacimiento y la muerte, el trabajo y el destino.

¡Oh alma, es demasiado pronto para regocijarte!
Tú has alcanzado el silencio sin límites del Yo,
Tú has saltado a un feliz abismo divino;
¿Pero dónde has arrojado la misión y el poder del Yo?
¿En qué orilla sin vida del camino del Eterno?
En ti había alguien que era el yo y el mundo,
¿Qué has hecho tú para su propósito en las estrellas?
¡La evasión no trae la victoria y la corona!
Tú has venido de lo Desconocido para hacer algo,
Pero nada ha sido terminado y el mundo continúa
Porque sólo la mitad del trabajo cósmico de Dios ha sido hecho.

Sólo el No perpetuo se ha acercado
Te ha mirado a los ojos y matado tu corazón:
¿Pero dónde está el perpetuo Sí del Amante,
Y la inmortalidad en el corazón secreto,
La voz que canta al Fuego creador,
El simbolizado OM, la gran Palabra que consiente,
El puente entre el arrebato y la delicia,
La pasión y la belleza de la Esposa,
La cámara donde los gloriosos enemigos se besan,
La sonrisa que salva, la cima dorada de las cosas?
También esto es Verdad en el origen místico de la Vida.

Un velo negro se alzó y vimos
La sombra formidable del Señor omnisciente;
¿Pero quién levantó el velo de luz
Y quién vio el cuerpo del Rey?

Queda el misterio del nacimiento de Dios y sus actos
Dejando intacto el sello del último capítulo,
No resuelto el enigma del Drama por concluir;
El Dramaturgo cósmico ríe detrás de su máscara,
Y el último secreto inviolado todavía se oculta
Detrás de la gloria humana de una Forma,
Detrás del ídolo de oro de un Nombre.

Una amplia línea blanca figuraba como meta,
Pero lejos más allá las inefables rutas solares resplandecían:
Lo que parecía ser la fuente y el final era una amplia puerta,
Un último desnudo paso hacia la eternidad.

Un ojo se abrió a lo intemporal,
El Infinito recuperaba las formas que él había dado,
Y a través de las tinieblas de Dios, o su desnuda luz
Su millón de rayos regresaban al Sol.

Hay un signo cero del Supremo;
La Naturaleza puesta al desnudo y silenciosa, desenmascara a Dios.

Pero todo está ahí en su grandiosa nulidad:
Cuando sus fuertes ropajes son arrancados de nosotros,
La ignorancia del alma es aniquilada, pero no el alma:
El cero cubre una faz inmortal.

Una alta y blanca negación no lo es todo,
Una enorme extinción no es la última palabra de Dios,
Ni el sentido último de la vida, ni el final de la marcha del ser,
Ni el significado de este gran misterioso mundo.

En el absoluto silencio duerme una absoluta Fuerza.

Despertándose, ella puede despertar al alma de su hipnosis
Y en el rayo revelar al padre sol:
Ella puede convertir al mundo en una vasija de la fuerza del Espíritu,
Ella puede modelar en la arcilla la forma perfecta de Dios.

Liberar al yo es sólo un primer paso radiante;
Realizarse a sí mismo aquí era el deseo de Dios.

Incluso estando al borde desnudo de la existencia
Y cuando toda la pasión y búsqueda de su alma
Se enfrentaban a su extinción en alguna Inmensidad sin trazos,
La Presencia que él anhelaba de pronto se acercó.

A través del silencio de la Calma definitiva,
Del fondo de un núcleo maravilloso de la Trascendencia,
Un cuerpo maravilloso y traslúcido
Como una condensación dulce y mística de ella misma
Escapando hacia la Beatitud original
Que hubiera surgido ampliada de la eternidad,
Llegó alguien infinito y absoluto.

Un ser de sabiduría, fuerza y deleite,
Incluso como una madre acoge a su hijo en sus brazos,
Abrazó contra su pecho a la Naturaleza, el mundo y el alma.

Anulando el vacío sin señales,
Rompiendo la vacuidad y calma sin voz,
Perforando lo Incognoscible sin límites,
En la libertad de las profundidades inmóviles
Robó un bello y dichoso fulgor.

La Fuerza, la Luz, el Deleite que ninguna palabra puede expresar
Se mostraron en un haz sorprendente
Y construyeron un pasaje de oro hasta su corazón
Tocando a través de él todas las vehementes y sensibles cosas sedientas.

La dulzura de un instante de la Omni-Belleza
Cancelaba la vanidad del torbellino cósmico.

Una Naturaleza palpitando con un Corazón divino
Se hizo sentir en el universo inconsciente;
Ella hacía de la respiración un feliz misterio.

Un amor que soportaba la cruz del dolor con alegría
Daba un sentido dichoso a la tristeza del mundo,
Hacía feliz el peso del largo Tiempo interminable,
Atrapaba el secreto de la felicidad de Dios.
Afirmando en la vida un éxtasis escondido
Sostenía el espíritu en su ruta milagrosa;
Dando valores inmortales a las horas
Justificaba la labor de los soles.

Porque alguien estaba allí supremo detrás de Dios.

Una Poderosa Madre incubaba sobre el mundo;
Una Consciencia revelaba su maravillosa frente
Transcendiendo todo lo que existe, no rechazando a nadie:
Imperecedera por encima de nuestras cabezas caídas
Él sintió el deleite de una Fuerza inquebrantable.

La Verdad inmortal aparecía, la Fuerza que endura
De todo lo que aquí se hace y se destruye luego,
La Madre de todas las divinidades y todas las energías
La mediadora, que conecta la tierra al Supremo.

El Enigma que rige lo oscuro de nuestra naturaleza cesaba,
La Nesciencia cubriendo todo era desenmascarada y vencida;
Su mente de error era arrancada de las cosas
Y los tristes caprichos de su voluntad pervertida.

Iluminadas por su identidad omnividente
El Conocimiento y la Ignorancia no podían ya luchar;
Ya no podían los Opuestos titánicos,
Polos antagonistas del artificio del mundo,
Imponer la ilusión de su doble pantalla
Lanzando sus figuras entre nosotros y ella.

La Sabiduría estaba cerca, disfrazada por sus propias obras,
De las cuales el universo oscurecido es el ropaje.

La existencia ya no parecía una caída sin meta,
La extinción ya no era la única liberación.

La Palabra escondida era encontrada, la clave largo tiempo vislumbrada,
Revelado era el sentido de nuestro espíritu,
Condenado a un cuerpo y una mente imperfectos,
En la inconsciencia de las cosas materiales
Y la indignidad de la vida mortal.

Un Corazón era sentido en los espacios amplios y desnudos,
Un ardiente Amor de fuentes blancas espirituales
Anulaba la tristeza de las profundidades ignorantes;
Y el sufrimiento se desvanecía en su inmortal sonrisa.

Una Vida del más allá crecía aquí conquistadora de la muerte;
No errar más era natural para la mente;
El error no podía ocurrir donde todo era luz y amor.

Lo Informe y lo Formado eran unidos en ella:
La Inmensidad era excedida por una mirada,
Un Rostro revelaba la multitud el Infinito.

Encarnándose inexpresivamente en sus miembros
La felicidad sin límite que buscan las fuerzas ciegas del mundo,
Su cuerpo de belleza alunaba los mares del deleite.
Ella va a la cabeza del nacimiento y la lucha y el destino,
En su lento girar los ciclos acuden a su llamada;
Sólo sus manos pueden cambiar la base del dragón del Tiempo.

Suyo es el misterio que encierra la Noche;
La energía alquimista del espíritu es suya;
Ella es el puente dorado, el fuego maravilloso.
El corazón luminoso de lo Desconocido es ella,
Un poder de silencio en las profundidades de Dios;
Ella es la Fuerza, la Palabra inevitable,
El imán de nuestro difícil ascenso,
El Sol en el que encendemos todos nuestros soles,
La Luz que se inclina desde las Vastedades irrealizadas,
La felicidad que nos llama desde lo imposible,
La Grandeza de todo lo que todavía no ha descendido.

Toda la Naturaleza llama mudamente solo a Ella
Para curar con sus pies los latidos dolorosos de la vida
Romper los sellos en el alma sin luz del hombre
Y encender su fuego en el corazón cerrado de las cosas.

Un día aquí todo será su morada de dulzura,
Todos los contrarios preparan su armonía;
Hacia ella asciende nuestro conocimiento, anda a tientas nuestra pasión;
En su arrebato milagroso habitaremos,
Su abrazo convertirá nuestra pena en éxtasis.

A través de Ella, nuestro yo será un yo con todo.

Confirmados en ella al ser transformados en ella,
Nuestra vida encontrará en su plena respuesta
En lo alto, las calmas beatitudes sin límites
Abajo, el encanto del abrazo divino.

Conocido esto , como en un trueno- rayo de Dios,
El éxtasis de las cosas eternas llenó sus miembros;
La sorpresa invadió sus sentidos encantados;
Su espíritu fue cautivado en la intolerable llama de Ella.
Una vez que la vio, su corazón sólo la reconocía a Ella.

Sólo quedaba una sed de deleite infinito.
Todas las metas se perdían en ella, y en ella se volvían a encontrar;
Su base era unificada como una flecha hacia un punto.
Así fue lanzada una semilla en un Tiempo sin fin.

Una Palabra es pronunciada o una Luz es mostrada,
Un momento ve, las edades luchan por expresar.
Así, de un destello del Sin-Tiempo surgieron los mundos;
Un eterno instante es la causa de los años.

Todo lo que él había hecho era preparar un terreno;
Sus pequeños comienzos pedían un grandioso final:
Ya que todo lo que él había sido debía ser re-formado
Encarnar en él la alegría de Ella, consagrar
La belleza y grandeza de ella en su casa de la vida.

Pero ahora su ser era demasiado amplio para ser un yo;
La demanda de su corazón había crecido inconmensurablemente:
La libertad para él sólo no podía satisfacer,
La luz y felicidad de Ella, la pedía para la tierra y los hombres.

Pero vanos son la fuerza y el amor humanos
Para romper el sello de ignorancia y muerte de la tierra;
El poder de su naturaleza parecía ahora el puño de un infante;
El cielo es demasiado alto para ser medido por unas manos extendidas.

Esta Luz no viene por medio de la lucha o del pensamiento;
En el silencio de la mente lo Trascendente actúa
Y el corazón apaciguado escucha la Palabra jamás pronunciada.
Una inmensa entrega era su única fuerza.
Un Poder que vive en las cimas debe actuar,
Traer a la cerrada estancia de la vida el aire del Inmortal
Y llenar lo finito con el Infinito.

Sri Aurobindo

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